Las intensas lluvias que afectan a Tucumán desde hace varios días generaron crecidas inéditas en distintos cursos de agua de la provincia, con especial impacto en la quebrada de Lules. Así lo confirmó el ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur, quien remarcó en LA GACETA que se trata de un fenómeno “extraordinario” para el mes de enero.

“Las precipitaciones ya superaron ampliamente la media esperada para este mes. Entre las 3 y las 6 de la mañana de ayer se registraron los picos de crecida en los distintos ríos de la provincia, y la zona más afectada fue la quebrada de Lules”, explicó el funcionario.

Según detalló, el río Lules experimentó una crecida de magnitud que provocó el desborde sobre la ruta provincial 321 -que bordea el curso de agua- y afectó también sectores de la ruta y la zona de García Fernández. “Hoy la única complicada en la provincia es la 321, en el tramo este de la quebrada. El resto de las rutas provinciales se encuentran transitables, aunque con muchísima precaución por el agua encalzada”, indicó.

Nazur aclaró que no hay otros cortes en rutas primarias o secundarias y que la ruta provincial 307, que conecta con los Valles Calchaquíes, tuvo un corte parcial de apenas una o dos horas, pero ya fue completamente habilitada. En cuanto a la red nacional, señaló que “no hay ninguna ruta nacional cortada” y que los inconvenientes registrados al sur de la provincia ya fueron superados.

Fotos de Santiago Giménez

Respecto a la situación social, el ministro destacó que, pese a los desbordes de ríos, no se registraron evacuados en la provincia. “La situación general está controlada, lo cual es muy positivo”, sostuvo.

En relación al trabajo del Estado, Nazur aclaró que el Comité de Emergencia funciona de manera permanente y que los distintos organismos técnicos monitorean la situación “prácticamente al instante”. “Tenemos personal y equipos apostados en puntos estratégicos, como la ruta 307, y estamos aguardando que mejoren las condiciones climáticas para que los equipos viales puedan intervenir en zonas críticas como Lules”, explicó.

Sobre el estado de los diques, informó que El Cadillal se encuentra en cota 600, aún siete metros por debajo del nivel máximo, y que se prevé alcanzar la cota máxima recién hacia marzo. En el caso de Escaba, precisó que la cota actual está muy por debajo del nivel de alerta, con margen suficiente para seguir regulando el caudal.

Finalmente, el ministro se refirió a las obras que deberán ejecutarse en la quebrada de Lules, donde el río se llevó parte de la calzada. “Lo primero será restituir el terraplén y la calzada, pero antes hay que encausar el río. Luego habrá que ejecutar defensas en los márgenes. Es un camino que corre prácticamente dentro del antiguo cauce del río, y una crecida de esta magnitud afecta cualquier obra”, concluyó.